Todo lo que se encuentra en éste blog es de mi propia creación a menos que diga lo contrario. Por favor, no utilicen mi trabajo sin habérmelo consultado primero, gracias.

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domingo 17 de enero de 2010

Abriendo el año con acuarelas =)

Pequeño trabajo para mi clase de Ilustración Experimental (:


lunes 28 de diciembre de 2009

sketches (si, sketchEs)

Uuuhhh estos los tenía desde hace unas semanas y no los agregué XD El primer sketch trata de unos compañeros de mi instituto y yo pero a versión canina; como verán sólo tengo dos (la cocker spaniel siendo yo, y la de al lado otra amiga LOL) pero espero ALGÚN DÍA terminarlo, jeje.
El segundo dibujo es Akeru, mi personaje, llevada al mundo del juego online Aion; el traje es uno ya existente en ése juego, así como la criatura, so... simplemente el personaje es el único que me pertenece.

Click para ver más grande~





miércoles 23 de diciembre de 2009

Nuevo diseño!! yay!

Y utilizando el cambio de diseño como excusa para esta entrada, aquí traigo otro de mis escritos XD
Trata sobre mi personaje, Kira, en un momento de su infancia. Me puse a hacer una lista de 20 cosas de cada uno de mis personajes, y a algunas les he escrito una pequeña historia. Ésta es una.

Cosas que deben saber:

Felidae- La raza a la que pertenece Kira. Es una felidae Kaizer; son felinos de un tamaño considerable que tienen una larga vida. Viven siglos.

Akuma- un miembro de la manada de Kira, con quien se reencuentra años después.

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1.-Su pasatiempo favorito, de cachorra, era arruinar los intentos de conquista de su hermano mayor.

Con un thud, fue dejada en el suelo, la arena traída por el viento del desierto a la ciudad rocosa de los Kaizer levantándose a su alrededor y haciéndole estornudar. Si ya por el alboroto anterior su pelaje purpúreo estaba impregnado de suciedad, no dudaba que con aquello fuese merecedora de otro baño cuando su madre volviese de cazar y le viese así. Gruñó, y luego de fruncir su nariz con incomodidad y disgusto, no haciendo movimiento alguno para incorporarse, miró hacia arriba a la figura de su hermano, Dakari, quien no parecía del todo contento.
De hecho, nada contento.
- Muy bien, Kira, vamos a dejar algo en claro, -comenzó diciendo el joven felino, sus facciones inusualmente serias y su boca en una mueca torcida- no es gracioso morderle la cola a alguien, y mucho menos si es la futura compañera de tu hermano. ESPECIALMENTE si es la futura compañera de tu hermano. ¿Cuántas veces tengo que decírtelo?
Aquella sensación arenosa seguía en su nariz, y la pequeña interlocutora tuvo que sentarse sobre sus patas traseras para poder rascarse con una de las delanteras su hocico fruncido.
- Tal vez no me lo has dicho lo suficiente. –contestó en el proceso, ganándose ella misma un gruñido; éste por mucho más profundo y amenazador que el que ella había proferido hacía segundos.
- No tengo tanta paciencia.
- En primera, dudo que aquella gata te conociese siquiera, -espetó ella, parándose en sus cuatro patas en un intento por lucir amenazante; cosa bastante difícil, siendo que su pequeño cuerpo no era más grande que el de un conejo- y en segunda, ni siquiera era simpática.
- Mocosa, si yo no la conocía, menos tú. –volteó los ojos el hermano mayor. La cachorra dejó escapar un “¡je!”.
- Se veía a leguas, Dakari. Ni siquiera es buena cazadora, hasta mamá lo dice.
Bajando levemente las orejas y suspirando, más con resignación que con molestia, el joven felidae se preguntó cuándo habían cambiado los papeles allí ¿No se suponía que eran los hermanos mayores quienes sobreprotegían a sus hermanitas y no al contrario? Sinceramente esa enana y sus otros dos hermanos de la misma camada podían cambiar las reglas a su antojo en toda la manada si se lo proponían.
- Eso es algo que tengo que decidir yo, Kira. Ocúpate de tus propios asuntos y yo me ocuparé de los míos.
- Sólo intento ayudarte… -y aunque pretendió ser antipática con aquél comentario, la cachorra no pudo evitar dejar escapar un tono de decepción al hablar.
Otro suspiro por parte del hermano mayor.
- Lo sé, pequeña… pero dudo mucho que a ti te vaya a gustar que ande correteando a tus prometidos sólo porque considere que no son buenos para ti. –explicó él, bajando la cabeza al nivel de su hermanita. Los ojos ambarinos del gran gato se habían suavizado considerablemente desde que la conversación había comenzado, y no pudo sino regañarse mentalmente por ser tan poco estricto con aquella cachorra.- Cada quien tiene que asumir sus decisiones y las consecuencias de éstas.
Kira, tan joven como era, sabía que él tenía la razón en lo que decía. Ya habían pasado por lo mismo… ¿cuántas? ¿Cinco veces? No lo recordaba. Sólo recordaba que su padre había dicho, entre risas, que si Dakari no conseguía una pareja en los próximos cien años sería culpa de ella.
Afortunadamente, los felidaes vivían bastante…
Pero la gatita de pelaje oscuro no podía contenerse al ver con qué tipo de felinas coqueteaba el muy idiota de su hermano. Estaba consciente de que todo lo que le reclamaba era verdad pero… ¿¡porqué los machos tenían que ser tan estúpidamente atraídos por las más idiotas de la especie!? Aquella gata fácilmente doblaba la edad de Dakari, ¡y aún no aprendía a cazar ni siquiera una rata de desierto!
Eso era grave. Para Kira, eso era muy grave.
- Kira… -la voz de su hermano seguía siendo gentil, pero autoritativa, y supo entonces que tenía que dar una respuesta.
- Está bien… no lo haré más… -refunfuñó, posando la mirada en el suelo con ojos entornados y orejas caídas. El joven alzó su cabeza y, con su cuello erguido, le miró con escepticismo.
- ¿Por qué no te creo…?
- ¡Oye, es en serio! –se quejó, y Dakari no pudo evitar medio sonreír ante sus próximas palabras- ¡Incluso te lo prometo!
- ¿Ah sí?
- ¡Si!
Siglos después, viendo como la portentosa figura de su hermano se cernía como una muralla entre un no muy contento Akuma y ella, Kira agradeció enormemente no haber cumplido aquella promesa mientras se mantuvieron juntos en aquellos años.